LA RESERVA DE BIOSFERA TRIBUGÁ-CUPICA-BAUDÓ, UN ÁREA DE PROTECCIÓN QUE NOS UNE EN TORNO A LA VIDA Y EL TERRITORIO
Maria Brenilde Uribe Lemus
Sep 22, 2026

Con el propósito de fortalecer la articulación institucional y comunitaria para avanzar en la gestión sostenible del Pacífico norte chocoano, se llevó a cabo en Nuquí, el Segundo Comité Regional de Gobernanza de la Reserva de Biosfera Tribugá-Cupica-Baudó, primera Reserva de Biosfera del Pacífico colombiano declarada por la UNESCO el pasado 14 de junio de 2023.

El encuentro reunió a integrantes del Comité Regional de la Reserva como PNN Utría, CODECHOCÓ, Alcaldía de Nuquí, IIAP, INVEMAR, AUNAP, Sector Productivo, representantes de las comunidades negras y autoridades de las asociaciones indígenas de Nuquí y Bahía Solano, representantes de jóvenes, mujeres, Mano Cambiada y Jardín Botánico de Bahía Solano en representación de las organizaciones no gubernamentales  y otros actores del territorio. En esta versión también participaron organizaciones aliadas como MarViva, WCS, CEMARIN y Fundación Malpelo, que vienen sumando capacidades, conocimiento y experiencia a los procesos de conservación, gobernanza y uso sostenible de la Reserva.

Durante la jornada se contextualizaron las diferentes figuras de conservación presentes en el Pacífico y su importancia para la protección de los ecosistemas, las especies de fauna y los medios de vida de las comunidades. Por ello, es importante resaltar que la Reserva de Biósfera Tribugá-Cupica-Baudó, ubicada en los municipios de Bahía Solano y Nuquí, comprende 546.605,04 hectáreas, de las cuales aproximadamente el 71 % se considera área marina y el 29 % a área continental. El 8% corresponde a la zona núcleo, 28% a la zona tampón o de amortiguación y el 64% a la zona de transición donde se ubican las comunidades y sus actividades productivas, cabe destacar que ésta es una Reserva de Biosfera Sui géneris.

En este sentido, el Comité permitió compartir los avances alcanzados en la implementación de los instrumentos de planificación de la Reserva y visibilizar acciones relacionadas con prevención, control y vigilancia; fortalecimiento de capacidades comunitarias; protección de especies de importancia ecológica; uso sostenible de los recursos naturales; educación ambiental; turismo sostenible y de naturaleza, entre otras iniciativas. 

Asimismo, fueron presentadas las experiencias relacionadas con monitoreo biológico y ambiental, bioeconomía y negocios verdes, alianzas estratégicas y acompañamiento a las comunidades, y espacios de construcción interinstitucional. Estos procesos cobran especial importancia en un territorio que cuenta con áreas marinas protegidas, parques nacionales, distritos regionales de manejo integrado y otras figuras de conservación que hacen parte de un amplio mosaico de protección y uso sostenible del Pacífico chocoano.

Uno de los principales resultados del encuentro fue el avance en la construcción participativa de la propuesta del Plan Operativo 2027, que contempla acciones en seis líneas estratégica, expuestas anteriormente y que responden al Plan de Acción. 

El ejercicio también permitió identificar oportunidades y desafíos para fortalecer la gestión de la Reserva, entre ellos la sostenibilidad financiera, la articulación institucional, el fortalecimiento de la capacidad operativa y la necesidad de continuar promoviendo el conocimiento y la apropiación de esta figura de protección entre las comunidades y demás actores del territorio.

Como parte central de la jornada, se socializó el Acuerdo ABC por la Reserva de Biósfera, una agenda que recoge el compromiso de sumar esfuerzos alrededor de tres propósitos fundamentales: proteger el agua, conservar la biodiversidad y fortalecer la gobernanza.

El encuentro permitió dejar una agenda común de trabajo entre las instituciones y organizaciones que hacen parte de la gestión de la Reserva, con el propósito de unir esfuerzos y fortalecer las capacidades necesarias para atender las necesidades y retos del territorio. 

Para la Secretaría Técnica del Comité, este ejercicio ratifica que proteger la biodiversidad también implica fortalecer las capacidades de las comunidades y generar oportunidades alrededor del uso sostenible del territorio, respetando sus derechos bioculturales y reconociendo el conocimiento que históricamente han construido sobre estos ecosistemas.

Como conclusión de la jornada, quedó el compromiso de seguir trabajando por el agua, la biodiversidad y la gobernanza, fortaleciendo los procesos que ya se vienen desarrollando y construyendo nuevas acciones de manera participativa. 

La Reserva de Biósfera Tribugá-Cupica-Baudó representa, en este sentido, un espacio para seguir sumando capacidades y esfuerzos desde el territorio, con una mirada que vincule la conservación de los ecosistemas con el bienestar de las comunidades y el respeto por sus derechos bioculturales.